¿De dónde sale la madera de los pellets? El mito de la deforestación
Uno de los principales interrogantes que surgen en torno a la biomasa y el uso de pellets como combustible es si su consumo contribuye a la destrucción de los bosques. Sin embargo, los datos de organismos internacionales y del sector confirman que la respuesta es un rotundo no. La gestión forestal adecuada no destruye el monte, sino que lo cuida y lo protege.
¿Qué motiva realmente la pérdida de bosques?
Según informes de la FAO y del Parlamento Europeo, la deforestación mundial está impulsada principalmente por la expansión agrícola (cerca del 90%), la conversión de terrenos para cultivos, el pastoreo de ganado y el desarrollo urbano. En regiones como España, los incendios y el cambio climático también representan graves amenazas. No obstante, el aprovechamiento maderero ordenado no figura entre las causas de deforestación, ya que quienes gestionan los bosques buscan garantizar su supervivencia y productividad a largo plazo.
El origen real de la materia prima en España
La biomasa energética aprovecha fundamentalmente aquellos recursos que no tienen cabida en industrias de mayor valor:
Subproductos de aserradero (aprox. 75%): Astillas, virutas y serrín generados durante la transformación de la madera.
Madera en tronco de baja calidad (aprox. 25%): Procedente de tareas de limpieza, conocidas como claras y clareos, que se realizan en los montes para prevenir incendios, evitar plagas y favorecer el crecimiento de los árboles principales.
Bioeconomía circular: nada se desaprovecha
La cadena de valor de la madera funciona como un modelo circular en el que se aprovecha prácticamente todo el material disponible. Los subproductos derivados del aserradero se reintroducen en diferentes procesos industriales (como la fabricación de tableros o pellets), dando salida a recursos que de otro modo se perderían.
España, una potencia forestal con gran potencial de mejora
Nuestro país cuenta con la tercera mayor superficie forestal arbolada de la Unión Europea (más de 18,5 millones de hectáreas), y su masa forestal crece anualmente. Sin embargo, España sigue aprovechando por debajo de la media europea, lo que deja millones de metros cúbicos de biomasa acumulada en los montes. Ante episodios de altas temperaturas y sequía, retirar de forma ordenada estos restos resulta esencial para reducir el riesgo de incendios forestales extremos.
Por qué los grandes árboles no se destinan a pellets
Desde una perspectiva estrictamente económica, talar un árbol centenario o de gran calidad para convertirlo en combustible carece de sentido. Este tipo de madera se destina a usos de mayor valor añadido, como la construcción o la carpintería, que se pagan muy por encima de los precios de la biomasa.
En definitiva, apostar por pellets certificados de productores responsables ayuda a mantener los montes limpios, cuidados y protegidos frente al fuego.
Ver el artículo original en la web de Apropellets
¿Qué es Apropellets? Asociación Española de Productores de Pellets de Madera.




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